¿Qué es diabetes? Diabetes es una enfermedad crónica (de larga duración) que ocurre cuando su cuerpo no produce suficiente insulina. Diabetes también ocurre si su cuerpo no usa la insulina que produce apropiadamente. Insulina es una hormona que permite que sus células usen la azúcar en su sangre para energía. La falta de insulina funcional conduce a niveles de azúcar en la sangre elevados. La meta del tratamiento para diabetes es mantener los niveles de azúcar en su sangre normal. Niveles de azúcar elevada en la sangre crónica podrían dañar los vasos sanguíneos y nervios en sus piernas y pies.
¿Qué condiciones podría tener con diabetes? Niveles de azúcar elevados en la sangre crónicos, podrían causar cambios químicos en sus nervios causando una disminución funcional. Usted podría tener cualquiera de los siguientes:
Neuropatía diabética: Neuropatía diabética es daño en los nervios. Los nervios transportan información necesaria para que usted sienta sensación (toque), presión, dolor, y temperatura. Con diabetes, partes de su cuerpo como sus pies, podrían estar adormecidos (disminución de sensación). Es posible que usted no sienta cuando su calzado esta muy apretado. Es posible que también usted no pueda sentir cuando tiene una cortadura o lesión en su pie.
Enfermedad vascular periférica: Una enfermedad vascular periférica (PVD) ocurre cuando sus vasos sanguíneos sufren estrechez u obstrucción. PVD causa una disminución en flujo de sangre a sus pies. La sangre contiene oxígeno y células necesarias para que su cuerpo se pueda recuperar después de una lesión. Una disminución en le flujo de sangre a sus pies podría conducir a un mayor riesgo para infección. Un flujo de sangre inferior también podría atrasar su recuperación.
Vista deficiente: Diabetes puede causar problemas con su habilidad para ver. Problemas con su visión podría causar dificultad para usted poder notar problemas con sus pies.
¿Qué problemas con los pies podría tener con diabetes? Con diabetes, usted corre un riesgo mayor para úlceras (heridas profundas) en los pies. Su riesgo aumenta si usted tiene diabetes por 10 o más años. Úlceras en los pies pasadas, también aumenta su riesgo para otra úlcera en el pie. Aún una cortadura pequeña o rasguño, se podría convertir en una úlcera. Úlceras diabéticas en los pies no se recuperan adecuadamente y son difíciles de tratar. Una úlcera en el pie se podría infectar y usted correr riesgo para una amputación de su pie. Cualquiera de los siguientes podrían aumentar su riesgo para una úlcera en el pie:
Callos y callosidad: Callos y callosidad son áreas gruesas, de piel muerta y seca en su pie.
Piel seca, agrietada: Daño en los nervios y disminución en el flujo de sangre a sus pies, podría causar sequedad en sus pies. Al tener sequedad en la pie, su piel también podría estar agrietada.
Deformidades en los pies: La diabetes podría causar cambios en la forma de sus pies. Los dedos de su pies de podrían torcer o encorvarse hacia abajo. Usted también podría notar cambios en su forma de caminar. Cambios en los pies podrían conducir en un aumento en presión en su antepié (parte del medio de su pie a sus dedos). Cambios en los pies también podría causar que sus pies rocen contras sus zapatos causando lesiones en la piel.
Inflamación: Inflamación, que es enrojecimiento e hinchazón, podría ocurrir con una disminución en el flujo de sangre a sus pies. Con inflamación, sus pies se podrían sentir más cálidos de lo normal, aumentando su riesgo para una úlcera.
Cambios en la piel: La piel en su pie podría verse brillante o apretada. Su piel podría verse oscura, enrojecida, marrón, o color negro. Su pie también se podría sentir frío y verse pálido (sin color). Cualquier cambio en su pie aumenta su riesgo para una úlcera.
¿Porqué es cuidado de los pies en diabéticos importante? Cuidado de los pies en diabéticos es necesario para prevenir problemas con estos. Pequeños problemas con sus pies, como sequedad en la piel o heridas pequeñas, podría volverse de peligro mortal si no son tratadas inmediatamente. Si usted provee buen cuidado a sus pies, es posible que no tenga ningún problema. Usted también puede evitar problemas con el pie si sus niveles de azúcar están bajo control. Usted y su médico pueden colaborar juntos para tratar su diabetes y prevenir lesión a sus pies.
¿Qué podrían hacer los médicos para reducir mi riesgo para problemas con el pie?
Examen del pie: Su médico va a revisar sus pies cuidadosamente para problemas como cambios en la piel y heridas. Este, va a revisar sus pies para cambios en su forma y problemas con el movimiento. Su médico también va a revisar sus zapatos para ver si le quedan bien. Si usted tiene callos o callosidad, es posible que su médico los remueva. Un examen del pie permite a su médico a determinar si usted necesita tratamiento para problemas en su pie. Es posible que usted necesite ver a su médico por lo menos una vez al año para un examen del pie. Es posible que su médico lo quiera ver más frecuentemente si usted corre un riesgo mayor para úlceras en el pie. Consulte con su médico la frecuencia que usted necesita ir a una consulta médica. Su médico también podría realizar las siguientes pruebas para buscar problemas que aumentan su riesgo para úlceras en el pie:
Prueba de monofilamento: Su médico va a apretar un alambre pequeño contra la parte de abajo de sus pies hasta que el alambre se doble. Si usted no puede sentir el alambre, usted podría tener daño en el nervio. Consulte con su médico para más información sobre este y otras prueba que él podría usar para buscar daño en los nervios.
Índice braquial tobillo: Índice braquial tobillo (ABI) es una prueba para verificar el flujo de sangre a sus pies. Durante una ABI, su médico va a medir la presión en sus tobillos y brazos. Diferencias en la presión entre sus tobillos y brazos podrían ser un signo de daño al vaso sanguíneo. Consulte con su médico para más información sobre este y otros pruebas que él podría usar para revisar su flujo de sangre.
Dispositivos de descarga: Se usan los dispositivos de descarga para reducir la cantidad de peso y presión sobre sus pies. Usted podría necesitar cualquiera de los siguientes:
Enyesura: Se podría necesitar enyesura si su pie corre un riesgo mayor para una úlcera. El yeso va a proteger a su pie contra lesión. El yeso podría ser desprendible o permanente.
Vendajes de gomaespuma: Su médico podría envolver uno o ambos pies con un vendaje acolchonado. Se usa este vendaje si su médico nota áreas de riesgo en sus pies que necesitan protección.
Plantilla: Las plantillas son almohadillas o cojines colocados dentro de sus zapatos. Las plantillas podrían ayudar a proteger sus pies contra lesión.
Ortótica: Ortóticas son abrazaderas de pie que ayudan a reducir presión en sus pies.
Suela de rockero: Las suelas de rockero ayudan a reducir la presión en su antepié.
Calzado especial: Es posible que su médico envié a hacer calzado especial para usted. El calzado podría proteger su pie si usted tiene deformidades.
Aparatos para caminar: Se podrían necesitar aparatos para caminar para reducir peso y presión en sus pies. Aparatos para caminar incluyen bastones, muletas, andadores, y sillas de ruedas.
Cirugía: Usted podría necesitar cirugía si corre riesgo para úlceras en el pie. Se puede realizar cirugía para reparar deformidades en el pie, y para aumentar el flujo de sangre a sus pies. Consulte con su médico para más información sobre cirugía que podrían proteger sus pies.
¿Qué puedo hacer para prevenir problemas con los pies en diabéticos?
Revise sus niveles de azúcar en la sangre: Asegúrese de revisar sus niveles de azúcar en la sangre como le indique su médico. Su médico le va a indicar cuales deben ser sus niveles de azúcar en la sangre. Mantener su azúcar en la sangre normal, reduce su riesgo para problemas de salud, incluyendo úlceras en el pie. Mantenga un diario de sus niveles de azúcar en la sangre incluyendo la fecha y hora que la reviso. El diario va a enseñar como usted esta manejando su diabetes.
Tome sus medicamentos como lo indique los médicos: Su médico le podría administrar medicamento para mantener sus niveles de azúcar en la sangre normales. Usted también podría recibir medicamento para ayudar a tratar daño en los nervios, u otros problemas de salud. Mantenga una lista escrita de los medicamentos que esta tomando, sus cantidades, y la razón que los esta tomado. No suspenda el uso de sus medicamentos sin consultar con su médico.
Dieta: Consume una variedad de comidas saludables cada día. Su dieta debe incluir frutas, vegetales, panes, productos lácteos, y proteína (como pollo, pescado, y frijoles). El consumo de alimentos saludables puede ayudar a que usted se sienta mejor y con más energía.
Es posible que usted tenga que cambiar su manera de comer para controlar el azúcar en su sangre. Elija alimentos bajos en azúcar, grasa y colesterol. Su médico o dietista le ayudará a planificar una dieta.
Toma algún tiempo acostumbrarse a una nueva dieta. Los libros de cocina especializados pueden ayudar a que la persona encargada de cocinar en su casa, encuentre nuevas recetas.
Deje de fumar: Nunca es tarde para dejar de fumar. Fumar aumenta su riesgo para enfermedad en los vasos sanguíneos que podrían conducir a úlceras en el pie. Fumar también daña su corazón y pulmones. Usted corre más probabilidad para una ataque cardíaco, enfermedad en los pulmones, y cáncer si fuma. Usted se va a ayudar a si mismo y a personas a su alrededor al no fumar. Consulte con su médico para más información sobre con dejar de fumar si esta teniendo dificultad para hacerlo.
Mantenga un peso saludable: Pesar más de lo que su médico sugiere es saludable, podría aumentar su riesgo para úlceras en el pie. Mantener un peso saludable reduce la cantidad de fuerza y presión que usted pone sobre sus pies. Consulte con su médico si usted necesita ayuda para perder peso.
Tome pasos más pequeños: Usted puede reducir presión en sus pies al tomar pasos más pequeños cuando camina. Caminar más lentamente también podría ayudar a reducir presión en sus pies, y reducir su riesgo para una úlcera en el pie.
Use zapatos que le queden bien: Use zapatos que no rocen contra cualquier área de sus pies. Sus zapatos deberían ser de 1 a 2 centímetros más largos que sus pies. Sus zapatos también deberían tener espacio adicional alrededor de la parte más ancha de sus pies. Zapatos para caminar o atléticos con cordones o correas que permiten ajustar su tamaño, son los mejores. Consulte con su médico para ayuda para escoger zapatos que le queden mejor. Si su médico ordena zapatos especiales, asegúrese de usarlos.
¿Cómo debo proveer cuidado a mis pies?
Revise sus pies diariamente para cualquier desgarre, callosidad, lesiones, o ampollas. Asegúrese que usted revise todas las áreas de sus pies incluyendo la parte de abajo, y entre medio y bajo los dedos. Use un espejo o solicite ayuda de alguien si usted no puede ver todas las áreas de sus pies.
Lave sus pies diariamente con jabón y agua cálida (no caliente). Consulte con su médico lo que debería ser la temperatura. Seque sus pies cuidadosamente con una toalla después de lavarlos. Asegúrese también de secar entre medio de sus dedos.
Use una loción o hidratante después de lavar y secar sus pies. Consulte con su médico parar más información sobre el tipo de loción o hidratante que usted puede usar.
Usted debe limar y cortar sus uñas de los pies directamente a través de la uña. Use un cepillo suave para limpiar alrededor de las uñas. Solicite ayuda si usted no lo puede realizar por si mismo. El uso de objetos agudos para cortar sus uñas puede causar heridas que podrían conducir a úlceras. Si las uñas de sus pies están muy gruesas, es posible que usted necesite que su médico las corte. Es posible que usted también necesite que un médico corte las uñas de sus pies si usted corre un riesgo mayor para úlceras en el pie.
No camine descalzo o use sus zapatos sin calcetines. Untes de ponerse sus zapatos, siempre revise si tienen piedras u otros objetos dentro que podrían lesionar sus pies.
Use calcetines hechos de algodón para ayudar a mantener sus pies secos. Use calcetines sin costuras en los dedos, o use calcetines con las costuras hacia afuera. Cambie sus calcetines diariamente. No use calcetines sucios o húmedos (que no están secos).
No intente remover sus callos o callosidad. Consulte con su médico si usted tiene callos o callosidad.
No caliente sus pies con un balneario de pie o botellas de agua caliente. No caliente sus pies cerca de un fuego o cualquier otra cosa que produzca calor. Si usted sufre una disminución de sensación en sus pies, usted está bajo un riesgo mayor para quemaduras.
¿Dónde puedo conseguir apoyo y más información? Aprender todo lo más posible sobre diabetes es una forma importante de prevenir problemas con sus pies. Consulte con su médico para más información sobre diabetes y problemas con pies en diabéticos. Usted también se podría comunicar con los siguientes:
American Diabetes Association 1701 North Beauregard Street Alexandria, VA 22311 Phone: 1-800-342-2383 Web Address: http://www.diabetes.org
National Diabetes Information Clearinghouse 1 Information Way Bethesda, MD 20892-3560 Phone: 1-800-860-8747 Web Address: www.diabetes.niddk.nih.gov/
¿Cuándo debo llamar a mi médico? Llame a su médico si:
La azúcar en su sangre está más alta o bajo de lo que recomienda su médico.
Usted nota ampollas, cortaduras, rasguños, o lesiones en su pie.
Usted nota áreas duras en al piel de su pie.
Sus pies se sienten debilitados o usted tiene dificultad para moverlos.
Las uñas de sus pies se vuelven gruesas, rizadas, o se ven amarillas.
Usted tiene preguntas o inquietudes sobre su condición, tratamiento, o cuidado.
¿Cuándo debo buscar ayuda inmediata? Busque ayuda inmediata o llame al 911 si
Su pies están enrojecidos, cálidos, o inflamados.
Usted tiene pus o enrojecimiento alrededor de la uña del pie.
Usted tiene una lesión en su pie que está mas grande, profunda, o no se recupera.
Usted tiene una fiebre (temperatura del cuerpo elevada).
ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
Usted tiene el derecho de participar en la planificación de sus cuidados. Para ayudar en esta planificación; usted debe informarse acerca de su estado de salud y sobre la forma como puede tratarse. De esta manera, usted y sus médicos pueden hablar acerca de sus opciones y decidir el cuidado que se usará durante su tratamiento. Usted siempre tiene el derecho a rechazar su tratamiento.
Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.