¿Qué es la afasia? La afasia se presenta cuando disminuye o desaparece su capacidad para hablar o para entender las palabras. Usted puede presentar problemas para leer, escribir, para expresar sus sentimientos o para entender a los demás. Estos problemas disminuyen su capacidad para comunicarse. Con el tiempo, sus actividades cotidianas y sus relaciones con los demás también pueden resultar afectadas. La afasia puede ser un problema a corto o largo plazo.
¿Cuáles son las causas de la afasia? La afasia usualmente resulta de otras enfermedades que causan lesiones cerebrales. En esto se podría incluir una lesión en el área del cerebro donde se forma el lenguaje. La apoplejía es la lesión cerebral que más frecuentemente causa la afasia. Otras causas de la afasia pueden ser las siguientes:
Un tumor cerebral.
Trauma (lesión) cerebral.
Otras enfermedades cerebrales, como infecciones, epilepsia, demencia, enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la afasia? Los signos y síntomas de la afasia pueden agruparse de la siguiente manera:
Afasia no fluida: Esta también se conoce como afasia de Broca. Las personas afectadas por la afasia no fluida deben hacer un gran esfuerzo para hablar así sea con frases cortas y significativas. Esto usualmente se considera como una dificultad para encontrar las palabras que uno necesita decir. La escritura también puede resultar afectada.
Afasia fluida: Esta también se conoce como afasia de Wernicke. Las personas con afasia fluida pueden hablar usando frases largas pero sin ningún significado. Esas personas pueden agregar palabras inútiles o hasta formar nuevas palabras. Ellas pueden tener grandes dificultades para entender lo que dicen las demás personas. La lectura también puede resultar afectada.
Afasia global: Las personas afectadas por esta afasia tienen dificultades para expresarse y para entender lo que dicen las demás personas. Tanto la lectura como la escritura pueden resultar afectadas. Esta es la forma más severa de afasia.
Afasia progresiva primaria: Esta también se conoce como APP y está asociada con la demencia. La demencia es la pérdida gradual de su capacidad para pensar. En los síntomas de esta afasia, se pueden incluir la pérdida gradual de su capacidad para nombrar los objetos. También puede tener problemas para encontrar las palabras que debe decir, para formar frases y entender lo que dicen los demás. La memoria y la inteligencia no resultan afectadas por la APP.
¿Cómo se diagnostica la afasia? A usted pueden hacerle uno o más de los siguientes exámenes:
IRM: Este examen también se conoce como imágenes con resonancia magnética. Durante el examen, se toman imágenes de su cabeza. Una resonancia magnética puede usarse para mirar el cerebro, los músculos, las articulaciones, los huesos o los vasos sanguíneos. Es necesario que usted permanezca quieto durante la resonancia magnética. Nunca entre a la sala de la IRM llevando un tanque de oxígeno, reloj de pulsera o cualquier otro objeto metálico. Esto podría causar una seria lesión. Infórmele a su médico si usted tiene algún implante metálico en su cuerpo.
Tomografía por emisión de positrones: Este examen también se conoce como PET (sigla inglesa). Esta tomografía puede mostrar las diferentes partes de su cuerpo y ver la forma como estas partes están funcionando.
Valoración del lenguaje hablado: Esta valoración es un grupo de exámenes que también se conocen como serie de exámenes para afasia. Este examen es usualmente realizado por un profesional llamado patólogo del lenguaje hablado. Este profesional de la medicina valora y trata a las personas con problemas para hablar, oír y de lenguaje.
¿Cómo se trata la afasia? Casi todas las personas con afasia necesitan terapia del lenguaje hablado, sin embargo, existen casos en que las personas se recuperan sin necesidad de tratamiento. Pueden necesitarse medicamentos o cirugía, para tratar la lesión inicial en el cerebro. Estos tratamientos también pueden mejorar la afasia. Pídale a su médico más información relacionada con la forma de tratar la afasia.
¿Cómo podría comunicarme con una persona que tiene afasia? Para ayudarle a usted y su familia a comunicarse con los demás, a continuación relacionaremos algunos consejos:
Evite el ruido ambiental y otras distracciones.
Estimule todos los tipos de comunicación, como hablar, escribir, dibujar, señalar, expresiones faciales, gestos con las manos y el contacto visual.
Déle tiempo a la persona para que hable.
Hable lentamente.
Háblele a la persona como si fuera un adulto.
Use frases sencillas.
Tenga en cuenta que la persona que tiene afasia puede sentirse frustrada.
¿Dónde podría encontrar apoyo emocional y más información? La afasia es una enfermedad que cambia su vida y la de su familia y es difícil aceptar que usted la tiene. Usted y quienes le rodean, pueden sentir temor, depresión o rabia. Estos sentimientos son normales. Hable con su médico, su familia o sus amigos, acerca de estos sentimientos. También es posible que usted quiera unirse a un grupo de apoyo para la afasia. Este grupo está conformado por personas que también sufren de esta enfermedad. Para conseguir más información acerca de esta enfermedad, póngase en contacto con la siguiente organización:
National Aphasia Association 7 Day Street, Ste 600 New York, NY 10007 Phone: 1-800-922-4622 Web Address: http://www.aphasia.org
American Speech-Language-Hearing Association 10801 Rockville Pike Rockville, MD 20852 Phone: 1-800-638-8255 Web Address: http://www.asha.org
ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
Usted tiene el derecho de participar en la planificación de sus cuidados. Para ayudar en esta planificación; usted debe informarse acerca de su estado de salud y sobre la forma como puede tratarse. De esta manera, usted y sus médicos pueden hablar acerca de sus opciones y decidir el cuidado que se usará durante su tratamiento. Usted siempre tiene el derecho a rechazar su tratamiento.
Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.