¿Qué es? La torcedura o distensión del cuello se presenta como consecuencia de una sacudida súbita hacia delante y hacia atrás. También se conoce como "latigazo". Esta lesión es causada generalmente al practicar deportes de contacto o en un accidente automovilístico. Esto puede causar estrés y distensión de los músculos, tendones, ligamentos, nervios u otros tejidos del cuello. Pídale a su médico el folleto (CareNotes™) relacionado con la torcedura o distensión de cuello para que aprenda otras formas de tratar su lesión.
Lo que usted debe y no debe hacer: Los médicos pueden decirle que usted no debe sentir dolor a medida que aumenta el movimiento de su cuello. Si la lesión no mejora, llame a su médico.
Ejercicios:
Movimientos suaves de cuello:
Dejando la barbilla en dirección del suelo, incline su cabeza hacia atrás por 3 segundos. Vuelva a la posición inicial y repita 10 veces este ejercicio.
Encogimiento de hombros:
Párese dejando los brazos pegados a los lados del cuerpo. Levante o encoja los hombros hacia arriba en la dirección de los oídos y sosténgalos en esa posición durante 1 segundo. Luego dirija los hombros hacia atrás, como si fuera a pellizcar las paletas de los hombros. Sostenga esta posición durante 1 segundo, Relaje los hombros y repita 20 veces este ejercicio.
Inclinaciones hacia los lados:
Usando su mano, hale la cabeza hacia el hombro hasta que sienta tirantez en los músculos del cuello. Sostenga esta posición durante 5 segundos. Haga lo mismo hacia el otro lado y también sostenga esa posición durante 5 segundos.
Flexión hacia delante:
Dejando su espalda recta, incline suavemente su cabeza hacia abajo (usando ambas manos) y sostenga esta posición durante 10 segundos. Vuelva a la posición inicial y repita 5 veces este ejercicio.
ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
Usted tiene el derecho de participar en la planificación de sus cuidados. Para ayudar en esta planificación; usted debe informarse acerca de su estado de salud y sobre la forma como puede tratarse. De esta manera, usted y sus médicos pueden hablar acerca de sus opciones y decidir el cuidado que se usará durante su tratamiento. Usted siempre tiene el derecho a rechazar su tratamiento.
Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.